Escapada a Biarritz

Olor a mar. Luz. Sol. Vida. Eso es lo que nos transmite la preciosa ciudad de Biarritz. Un enclave de lujo que se constituye en el lugar ideal para disfrutar de la Belle Vie francesa.

Durante muchos años, el nombre de Biarritz se asoció al lujo y a la burguesía. La clase adinerada de toda Europa acudía a este pequeño rincón del suroeste francés seducidos por sus interminables playas, su singular arquitectura y su rica gastronomía. En la actualidad, mantiene el halo de aquélla época dorada y suma una esencia más transgresora, joven y dinámica, en gran medida protagonizada por todos los amantes del surf que acuden a esta costa de los Pirineos Atlánticos.

Pero no sólo del mar y de los buenos recuerdos de pasado vive Biarritz. Entre sus principales atracciones cuenta con el Casino Municipal, todo un emblema de la ciudad; el encantador Puerto de Pescadores; el Museo del Mar Aquarium; la Rue du Port-Vieux; el Faro, visible desde toda el litoral marítimo; el mercado de abastos, donde disfrutar de la mejor materia prima de la zona; la espectacular Iglesia Ortodoxa; o la Capilla Imperial que se edificó en 1864 como capilla privada de Napoleón III y la emperatriz Eugenia de Montijo.

En fin, Biarritz es un lugar donde el relax y el encuentro con la naturaleza están asegurados, y en el que también poder disfrutar de una variada oferta turística que no os dejará indiferentes.

Hecha esta pequeña introducción, vamos con algunas imágenes de esta encantadora ciudad. ¡Buen viaje travellers!!

Paseando por Biarritz

Arquitectura y naturaleza, el binomio perfecto

Playas espectaculares para disfrutar con los cinco sentidos

Destino ideal para los amantes del mar y de los deporte acuáticos